sábado, 10 de octubre de 2020

REVOLUCION ELECTORERA Josè Angel Martìnez

 







ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.- Se cumplieron  dos años de la revolución electorera  que ha llevado a la presidencia de la república a Andrés Manuel López Obrador, mediante un movimiento desde el entorno partidista con la participación votante del pueblo en apoyo a un sólo hombre más que a un sólo partido; que provocó el freno fraudulento  por parte del imperio internacional, aún ante la guerra sucia. Se cumplieron dos años de la verdadera caída del prigobierno y de sus partidos alternantes, basados en la imposición presidencialista criminóempresarial, que tanto se negó a morir en el 68, en el 71, en el 82, en el 85, en el 88, en el 2006 y en cada imposición sexenal y derrumbe económico, que mantuvo a México como el país con dominio electoral de mayor atraso, por arriba de los países socialistas y dictatoriales. La llegada de López Obrador a la presidencia de México, no es parte de una revolución ideológica ni política, ni tampoco de un voto de castigo como última escapatoria de una fábrica de pobres; sino que es producto de la plena confianza a un hombre con convicciones filosóficas y determinaciones antineoliberales que pueden provocar un cambio conductual y eliminación  de vicios con arraigo en el gobierno, pero sin los cambios políticos profundos que no bastan ser iniciativa de los que gobiernan sino por parte  de una acción fundamental de los que son gobernados. Se cumplen dos años de un enfrentamiento romántico pero efectivo, en contra de las viejas acciones de privilegios y de deslumbrón, que ahora  causan tantos dolores, hasta lo más íntimo del orificio del conducto digestivo, para quienes  con abusos tenían privilegios, para la prepotencia burocrática y para las empresas, asociaciones, fundaciones, agrupaciones y sindicatos chupapresupuestales y de quienes robaban con el pretexto de su labor social en favor de la niñez con cáncer, la mujer desprotegida, las víctimas del delito y hasta la mascota extraviada; así como para los aviadores y para las prostitutas, esposas y exesposas de los políticos y expolíticos. Han pasado dos años de elección y año y medio, de la exhibición oficial  del atraso periodístico, debido al  control de los medios públicos y de comunicación, ahora con el sepulcro de la propaganda oficial  pero el nacer de las  vengativas noticias no verificadas y dolosas que aparecen en las redes sociales, como una resistencia rabiosa por el freno del viejo gobierno, saqueador  del país. El lópezobradorismo está marcando tiempos inéditos, tiempos de desenmascarados, tiempos de evolución desmedida del poder ejecutivo federal en contraste al poder judicial y legislativo; tiempos de cumplimiento cabal de promesas de campaña con fidelidad a un proyecto de izquierda en base a la honestidad,  que tiene como prioridad, la reconstrucción de la vida pública del país, la defensa social, el apoyo a los pobres y la planeación de la autosuficiencia económica nacional, por medio de la inversión de infraestructura sin dominio privatizador, que ha causado tanta oposición, pero que también le ha brindado al Presidente, mayor número de aprobación que la cantidad de votos obtenidos para su victoria aplastante. Se cumplieron 730 días de vómito incontenible de los vividores del presupuesto del país, de los pseudoempresarios  -que no se han ido del pais- y de los estrategas privatizadores que se devoraron los recursos públicos de México; y cuya afectación nacional no se abatirá en un sexenio, pero que sí le facilita al pueblo mexicano, su rescate de valores mediante el ejemplo presidencial, y le otorga una llave inspiradora para la reivindicación del país, como principal responsabilidad del pueblo, como verdadero mandante  de su destino; que hasta ahora, no ha sabido que hacer,  ante la escoba que barre de arriba hacia abajo, cuando regularmente los cambios, se hacen de abajo hacia arriba.

 

FUERA MASCARAS Josè Angel Martìnez Jimènez

 







ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.- Las razones son varias, y de mayor peso que los ataques que realizan los medios de comunicación a la orden del amo apoderado empresarial; pero no deja de ser sorprendente con todo ello, el alto índice de aceptación que mantiene Andrés Manuel López Obrador como Presidente de la República; y que de manera mayor, salta a la luz, cada que se organiza una marcha a pie o motorizada, para supuestamente recriminar sus acciones de gobierno, e incluso realizar protestas organizadas, en plena pandemia de Covid19, en donde las medidas sanitarias y la ayuda ciudadana, deberían ser la mayor y máxima prioridad. La crítica y confrontación de ideas con soluciones, fortalecen al sistema democrático y a las acciones de gobierno, pero no conductas apocadas, como lo son: las invasiones de fotofiguritas con insultos  para el Presidente de México  en los medios de enlace social,  y que quienes las producen,  se dicen ser la voz de las mayorías, pero que contrastan con las  paupérrimas reuniones de protesta que éstos organizan en las calles,  y con las cifras de aprobación en favor del mandatario, que han expuesto, hasta los medios de comunicación más mercaderes, - como  El Universal, Milenio o Reforma-, que le reconocen al Presidente,  un 55 por ciento de aprobación, que no llegaron a tener personajes  en su primer año y medio de gobierno,  como el caso de  Fox,  que del 62 por ciento de aceptación pasó al 32 o  Peña que del supuesto 56 pasó al 12, y el resto de los expresidentes que en un inicio, llegaban a lo que muchos analistas, llaman " su luna de miel", y que para el sexenio lópezobradorista, de plano parece, todo un concubinato. Hasta casas encuestadoras, serviles al saqueoempresarial del pasado, como lo es Mitofsky; han preferido concretarse en señalar  a Andrés Manuel López Obrador, como el político mexicano más importante de nuestro país, con tal  de evadir los cálculos que señalan al presidente, con porcentajes del 65 al 87 por ciento de aceptación. Mientras que López Obrador resulta de los mandatarios mejor calificados en el mundo, y que su gobierno es objeto de reconocimientos por parte de la Organización Mundial de la Salud, en plena crisis sanitaria; el mandatario no ha tenido el menor interés de gastar recursos públicos en propaganda para su gobierno, como lo hizo Salinas de Gortari, Felipe Calderón, Peña,  y politiqueros como Fernández de Cevallos,  Rosario Robles o Ricardo Anaya. La confrontación oponente -(que no existe en nuestro país por la recién reestructuración del orden de gobierno y quizá del Estado)-; y que en vez de ser perjudicial, lo que hace es fortalecer un sistema democrático sano; nada tiene en relación, con el grupo  de resistencia, minoritario pero poderoso,  que desea el regreso del sistema corrupto del pasado, que  fue quien atropelló la democracia, la economía, la política, y el aspecto social y cultural de nuestro país, y que ahora se aferra al saqueo de la patria, pero quienes insisten en su retorno; han quedado exhibidos y con el tiempo lo serán aún más, como bebedores de leche materna mala y de dudosa procedencia, principal causa  que los formó como inmorales y hoy frustrados saqueadores, que tratan de desestabilizar al país.

Había anfibios que croaban en contra de su mandatario, mientras los que querían beber corrupción del charco, decían que todo estaba de maravilla; pero llegó el día en que el grupo de tetrápodos protervos, perdieron el poder, por lo que comenzaron a querer salpicar al nuevo mandatario anfibio, de lo que  ellos ya estaban manchados, entonces cada quien con la forma de sus brincos, se hicieron fácil notar, quienes estaban listos y maduros para no dejarse influenciar, y poder ser una rana adulta; y quienes eran simples renacuajos.

Actuar sin pensar es tanto como pensar sin actuar; tal y como fue la conducta de los autonombrados líderes cineastas, quienes antes, tanto señalaban que las metas se logran por méritos propios, y que tanto criticaban al paternalismo del gobierno, que nos acostumbraba a no luchar por nuestros propios medios y en autonomía empresarial. Ahora resultó, que dichas voces fueron las que reclamaron la limosna subsidiaria de un fideicomiso inútil, establecido desde sexenios pasados, basado en una mala planeación,  lleno de corrupción, y sin que haya sido un factor determinante, para elevar el nivel del arte mexicano, ni tampoco un impulso para nuevos artistas emprendedores, ni un plan perfecto o eficaz para el triunfo de un mínimo de películas nacionales y de cineastas mexicanos en las sobrevaluadas premiaciones de Hollywood. Aún cuando todavía, no se había aprobado por el poder legislativo, la supuesta desaparición del Fidecine; ya estaban supuestas  "vacas sagradas" de nuestro cine, alzando la voz en defensa de un cofre del tesoro, que solo guardaba vidrios y no piedras preciosas, por lo que los demandantes al ser escuchados por el gobierno, sólo reclamaron la permanencia de un fideicomiso sin importantes efectos para nuestro cine, y se olvidaron de elaborar un pliego petitorio  de acciones en el cual es urgente que el gobierno actúe; y que deben consistir, desde la realización de un manual de procedimientos de las filmaciones para cuando se establezca la nueva normalidad y la manera de acceso a una sala de proyección cinematográfica; hasta una planeación a corto y  a largo plazo,  referente al impulso al cine de todo género, incluyendo al universitario; así como de la recuperación de Bellas Artes, y de la organización de un festival de cine en México, que busque ser competitivo y con intercambios importantes y de avanzada, sobretodo con el cine europeo, asiático y sudamericano. Mucho menos se demandó por parte de la comunidad cinematográfica, la eliminación de duopolios inconstitucionales,  como lo son Cinemex y  Cinépolis, que están encabezados por empresarios malandrines como los Fastlicht y los Alejandros Ramírez, quienes acobijan con mezquinos fines comerciales, a las carteleras extranjeras, mientras que amenazan y presionan la exhibición de cintas mexicanas, mediante una bomba de tiempo, consistente en que en un par de semanas tienen que ser un taquillazo  con  limitación de salas para su proyección o de inmediato son retiradas en sus cines. La unión y solidaridad de la comunidad cinematogràfica y actoral, no dejan de ser aplaudibles, en la defensa  de sus intereses y de aquellos que también son de beneficio colectivo; pero esto no implica, que se deba caer en la trampa de la manipulación de quienes aprovechan su buena fe, para un fin de golpeteo político, en donde a sabiendas de que el fideicomiso se ha renegociado, todavía en algunos medios de condicionamiento masivo, se insiste en el horror  y error de su desaparición; mientras que por otro lado, no existe esa unión artística, con reclamos airosos;  para defender  a una asociación actoral que ha sido amagada por un secretario general corrupto como Jesús Ochoa,  o la indiferencia del gremio,  por compañeros que se han muerto, por no contar con las medidas de protección necesarias y por realizar actividades que sobrepasan a la de un actor, en la grabación de una serie de Televisa, cuya responsabilidad también incluye a su sindicato y a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en donde el cobarde silencio en contraste a los gritos desgastados en un fideicomiso; hacen de una injustificable tragedia; un hecho de menor relevancia y lo degradan hasta hacerlo una situación anecdótica para una televisora, que históricamente, también ha victimado al cine mexicano.

LAS HORAS MORTALES Josè Angel Martìnez

 






ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.- Actuar sin pensar es tanto como pensar sin actuar; tal y como fue la conducta de los autonombrados líderes cineastas, quienes antes, tanto señalaban que las metas se logran por méritos propios, y que tanto criticaban al paternalismo del gobierno, que nos acostumbraba a no luchar por nuestros propios medios y en autonomía empresarial. Ahora resultó, que dichas voces fueron las que reclamaron la limosna subsidiaria de un fideicomiso inútil, establecido desde sexenios pasados, basado en una mala planeación,  lleno de corrupción, y sin que haya sido un factor determinante, para elevar el nivel del arte mexicano, ni tampoco un impulso para nuevos artistas emprendedores, ni un plan perfecto o eficaz para el triunfo de un mínimo de películas nacionales y de cineastas mexicanos en las sobrevaluadas premiaciones de Hollywood. Aún cuando todavía, no se había aprobado por el poder legislativo, la supuesta desaparición del Fidecine; ya estaban supuestas  "vacas sagradas" de nuestro cine, alzando la voz en defensa de un cofre del tesoro, que solo guardaba vidrios y no piedras preciosas, por lo que los demandantes al ser escuchados por el gobierno, sólo reclamaron la permanencia de un fideicomiso sin importantes efectos para nuestro cine, y se olvidaron de elaborar un pliego petitorio  de acciones en el cual es urgente que el gobierno actúe; y que deben consistir, desde la realización de un manual de procedimientos de las filmaciones para cuando se establezca la nueva normalidad y la manera de acceso a una sala de proyección cinematográfica; hasta una planeación a corto y  a largo plazo,  referente al impulso al cine de todo género, incluyendo al universitario; así como de la recuperación de Bellas Artes, y de la organización de un festival de cine en México, que busque ser competitivo y con intercambios importantes y de avanzada, sobretodo con el cine europeo, asiático y sudamericano. Mucho menos se demandó por parte de la comunidad cinematográfica, la eliminación de duopolios inconstitucionales,  como lo son Cinemex y  Cinépolis, que están encabezados por empresarios malandrines como los Fastlicht y los Alejandros Ramírez, quienes acobijan con mezquinos fines comerciales, a las carteleras extranjeras, mientras que amenazan y presionan la exhibición de cintas mexicanas, mediante una bomba de tiempo, consistente en que en un par de semanas tienen que ser un taquillazo  con  limitación de salas para su proyección o de inmediato son retiradas en sus cines. La unión y solidaridad de la comunidad cinematogràfica y actoral, no dejan de ser aplaudibles, en la defensa  de sus intereses y de aquellos que también son de beneficio colectivo; pero esto no implica, que se deba caer en la trampa de la manipulación de quienes aprovechan su buena fe, para un fin de golpeteo político, en donde a sabiendas de que el fideicomiso se ha renegociado, todavía en algunos medios de condicionamiento masivo, se insiste en el horror  y error de su desaparición; mientras que por otro lado, no existe esa unión artística, con reclamos airosos;  para defender  a una asociación actoral que ha sido amagada por un secretario general corrupto como Jesús Ochoa,  o la indiferencia del gremio,  por compañeros que se han muerto, por no contar con las medidas de protección necesarias y por realizar actividades que sobrepasan a la de un actor, en la grabación de una serie de Televisa, cuya responsabilidad también incluye a su sindicato y a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en donde el cobarde silencio en contraste a los gritos desgastados en un fideicomiso; hacen de una injustificable tragedia; un hecho de menor relevancia y lo degradan hasta hacerlo una situación anecdótica para una televisora, que históricamente, también ha victimado al cine mexicano.

PAPA GOBIERNO Josè Angel Martìnez

 







ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.- Actuar sin pensar es tanto como pensar sin actuar; tal y como fue la conducta de los autonombrados líderes cineastas, quienes antes, tanto señalaban que las metas se logran por méritos propios, y que tanto criticaban al paternalismo del gobierno, que nos acostumbraba a no luchar por nuestros propios medios y en autonomía empresarial. Ahora resultó, que dichas voces fueron las que reclamaron la limosna subsidiaria de un fideicomiso inútil, establecido desde sexenios pasados, basado en una mala planeación,  lleno de corrupción, y sin que haya sido un factor determinante, para elevar el nivel del arte mexicano, ni tampoco un impulso para nuevos artistas emprendedores, ni un plan perfecto o eficaz para el triunfo de un mínimo de películas nacionales y de cineastas mexicanos en las sobrevaluadas premiaciones de Hollywood. Aún cuando todavía, no se había aprobado por el poder legislativo, la supuesta desaparición del Fidecine; ya estaban supuestas  "vacas sagradas" de nuestro cine, alzando la voz en defensa de un cofre del tesoro, que solo guardaba vidrios y no piedras preciosas, por lo que los demandantes al ser escuchados por el gobierno, sólo reclamaron la permanencia de un fideicomiso sin importantes efectos para nuestro cine, y se olvidaron de elaborar un pliego petitorio  de acciones en el cual es urgente que el gobierno actúe; y que deben consistir, desde la realización de un manual de procedimientos de las filmaciones para cuando se establezca la nueva normalidad y la manera de acceso a una sala de proyección cinematográfica; hasta una planeación a corto y  a largo plazo,  referente al impulso al cine de todo género, incluyendo al universitario; así como de la recuperación de Bellas Artes, y de la organización de un festival de cine en México, que busque ser competitivo y con intercambios importantes y de avanzada, sobretodo con el cine europeo, asiático y sudamericano. Mucho menos se demandó por parte de la comunidad cinematográfica, la eliminación de duopolios inconstitucionales,  como lo son Cinemex y  Cinépolis, que están encabezados por empresarios malandrines como los Fastlicht y los Alejandros Ramírez, quienes acobijan con mezquinos fines comerciales, a las carteleras extranjeras, mientras que amenazan y presionan la exhibición de cintas mexicanas, mediante una bomba de tiempo, consistente en que en un par de semanas tienen que ser un taquillazo  con  limitación de salas para su proyección o de inmediato son retiradas en sus cines. La unión y solidaridad de la comunidad cinematogràfica y actoral, no dejan de ser aplaudibles, en la defensa  de sus intereses y de aquellos que también son de beneficio colectivo; pero esto no implica, que se deba caer en la trampa de la manipulación de quienes aprovechan su buena fe, para un fin de golpeteo político, en donde a sabiendas de que el fideicomiso se ha renegociado, todavía en algunos medios de condicionamiento masivo, se insiste en el horror  y error de su desaparición; mientras que por otro lado, no existe esa unión artística, con reclamos airosos;  para defender  a una asociación actoral que ha sido amagada por un secretario general corrupto como Jesús Ochoa,  o la indiferencia del gremio,  por compañeros que se han muerto, por no contar con las medidas de protección necesarias y por realizar actividades que sobrepasan a la de un actor, en la grabación de una serie de Televisa, cuya responsabilidad también incluye a su sindicato y a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en donde el cobarde silencio en contraste a los gritos desgastados en un fideicomiso; hacen de una injustificable tragedia; un hecho de menor relevancia y lo degradan hasta hacerlo una situación anecdótica para una televisora, que históricamente, también ha victimado al cine mexicano.

EN LAS REDES Josè Angel Martìnez

 









ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.- regularmente las tragedias se encargan de marcar épocas, y así como el terremoto ocurrido en México en 1985, revivió a la radio "hablada" que había sido dominada por la radio musical; de la misma manera,  ahora la pandemia del Covid19 en nuestro país, parece comenzar la agonía de la radio y de la televisión en sus actividades potenciales por el predominio del internet, que está dando el tiro de gracia a los medios de comunicación tradicionales, aún con la falta de aparatos receptores prácticos y más económicos para su captación, como lo son un radio o un televisor,  pero que  cada vez más lo son, los teléfonos y algunas computadoras móviles  equivalentes, laptops y  tablets. A diferencia de la radio; el uso del internet no es solamente un medio de comunicación masivo, sino que también se ha convertido en un medio de operación humana indispensable, sin importar la vergonzosa desigualdad social , en donde de 126 millones de habitantes en nuestro país, solamente 74.3 millones tienen acceso a internet, cuando que por conveniencia manipulativa, es que los televisores y los aparatos de  radio, fueron proporcionados con mayor rapidez a la población y muchas veces hasta de forma gratuita o en concursos disfrazados en la programación de los propios medios en cuestión. Los medios convencionales además de estar superados, también han determinado, poco a poco  suicidarse, al buscar una dependencia cada vez mayor del internet y no salvar con originalidad su vida propia, por lo que para el caso de la radio, se ha renunciado irresponsablemente a cumplir con el derecho a la información y de informar, al eliminar espacios noticiosos que deben sujetarse a horarios tradicionales sobre la jornada de cada  día, y al desaparecerlos también, en los días sábados y domingos, incluso por parte de las estaciones, que son manejadas por el Estado, y en donde solamente Grupo Fórmula se ha sostenido con cierta vida informativa,  mezclada con intereses de resistencia políticaempresarial. Por otra parte, se han enmudecido de manera ilegal, frecuencias como Radio Centro, Radio Red, Formato21 y Radio13, y se han producido fusiones e intercambios de otras frecuencias, sin que haya existido el procedimiento que marca la legislación de comunicaciones. También se ha dado por terminada, la armonía que existía entre el micrófono y el teléfono, que hacía que el radioescucha se volviera radioparticipante, y en donde al intervenir solamente el internet, se ha silenciado a las voces que carecen hasta de lo más indispensable, mucho más de la red informática para interactuar. La razón por la cual se ha dejado morir a la radio mexicana, radica  principalmente en la ineficiencia, pero también en la confrontación entre los concesionarios que ya no reciben fuertes cantidades de recursos públicos,  y que están en contra del nuevo gobierno antineoliberalista; situación que ha traído como resultado, la difícil manutención de las estaciones de radio, al ya no contar con  la vocación, ni con ingresos millonarios derivados de acciones de corrupción y pactos que se hacían entre gobernantes pagadores de alabos y de silencios, con periodistas serviles y a modo. Por otra parte, los comunicadores de los medios tradicionales se han tenido que hospedar en los espacios de internet -que al principio tanto criticaban y devaluaban,- ante el desempleo y su escasa  audiencia, como consecuencia de la falta de credibilidad con quienes los escuchaban y quienes se dieron cuenta que  vivían una realidad diferente a la que los "expertos en la comunicación", querían venderles. Televidentes y radioescuchas han tenido que acoplarse a una actividad de comunicación con falta de profesionalismo y preparación por parte de quienes la construyen y exponen,  a base de  una línea divisoria de lo real y de lo irreal, que es casi invisible;  en donde la mayoría de los espectadores se han convertido en una manada incontrolable de pensamientos flojos que están sujetos a imágenes repetitivas  y a palabras limitadas con pobreza en el lenguaje, pero siempre en búsqueda de un concepto definido que ya no le  satisface, ni la radio ni la televisión, pero que hasta ahora, tampoco lo encuentra a plenitud en su atadura mental al internet, al buscar información y  al final resultar informando; ni  para  quien busca entretenimiento, y que termina siendo un bufón público y su propio entretenedor en su enlace por tik tok.

NADA A LA LIGERA Josè Angel Martìnez Jimènez

 





ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.- Analizar el problema de la delincuencia organizada en México; no es una situación que se pueda realizar a la ligera, como lo hacen algunas modelos venezolanas que critican al gobierno madurista desde la comodidad de un penthouse en Nueva York o Santa Fe. La criminalidad  que vive nuestro país, es algo más que un enfrentamiento legendario entre policías contra ladrones,  y la presencia arraigada del narcotráfico mexicano, o la planeación delictuosa de mandos de seguridad con crímenes activos de funcionarios y gobernantes acompañados de la complicidad militar. Resulta claro, desde el inicio del proyecto lópezobradorista de nación,  que no  iba a poder disminuir la delincuencia,  tal y como lo ha realizado y  ha destacado, en  la abolición al neoliberalismo, de la corrupción presidencialista  y de la defensa de la educación pública, que tanto quería eliminar el grupo empresarial de Equis González, al igualque  la privatización total del sector salud, que hubiera sido oportunista hacerlo,  ante la pandemia que se ha presentado por el coronavirus, en donde Ricardo Anaya Cortés de haber llegado a la presidencia, estaría feliz de encabezar tales privatizaciones,- pero que dentro de la planeación del Presidente López Obrador, está sobrepasado ante la delincuencia de gran escala, por lo que la misma seguirá en aumento. México ha perdido su soberanía mediante la invasión terrorista, tanto de forma real  como formal y cuyo terrorismo no ha querido ser reconocido por el gobierno mexicano; ya que de hacerlo, se enfrentaría a una intervención militar estadounidense, hasta la asfixia; lo que también incluye, el control social y económico por parte del país vecino, quien es el principal distribuidor de armas a México y pieza fundamental de la licencia criminal, que les fue autorizada por Felipe Calderón Hinojosa. El desmantelamiento y las habitualidades corruptas de las fuerzas policiales, no pudieron solucionarse y eliminarse por medio de la Guardia Nacional, habilitada en el actual sexenio, por lo que el Presidente López Obrador no ha podido contra los altos índices de criminalidad, ni con la desmilitarización del país; pero sí, legalizar la intervención de las Fuerzas Armadas, que estaban atacando a los delincuentes por medio de la ilegalidad. Debemos considerar que la moralidad es el arma más efectiva contra acciones delictivas como lo es el terrorismo, y tal instrumento se extravió en anteriores sexenios, al igual que la educación eficaz; lo que ha traído como consecuencia nuestra desgracia, reflejada  en miles de muertes, que por mucho, serán mayores a las que pueda ocasionar una pandemia. Todo un sexenio no podrá alcanzar, para reestructurar el tejido social, ni para consolidar la eficacia de la persecución del delito; que debe comenzar, por la eliminación de la impunidad y la reestructuración  de las instituciones de  capturación del delincuente  y de procuración de justicia,  que estaban "echadas al diablo", con magistrados podridos de corruptos, y autoridades como Genaro García Luna, con  mayor asquerosidad que los propios delincuentes, y con personajes  como Salvador Cienfuegos Zepeda, quien hizo del ejército mexicano, una máquina intocable, asesina y violadora de los derechos humanos y de los derechos humanitarios, que son respetados hasta en tiempo de guerra; pero sin que hasta ahora, se ponga el nombre del nefasto "generalote", en la mesa de los acusados, como se hace con Fox, Calderón y Peña, cuando nosotros lo hemos expuesto como corrupto, en nuestros programas de radio, cuando todavía se encontraba en funciones, al igual que al exprocurador Jesús Murillo Karam; de los que ya hablabamos de su peligrosidad, y de que en dichos nombres, podría estar la respuesta a tantos desaparecidos. Un gobierno legítimo y democrático como lo es el lópezobradorista, podrá dar un paso  antineoliberalista con firmeza, pero difícilmente podrá eliminar al terrorismo y sus consecuencias criminales, que en el simple intento; ya pueden costarle la vida.

SIGLO XXI Josè Angel Martìnez

 






ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.- Para los poco observadores que decían hace veinte años, ante la llegada del año 2000, que no había grandes cambios en el mundo de los que nos narraban historias futuristas; es que no se habían fijado en aquellas  generaciones tecnológicas que  son  resultantes de las actuales y  cuya prácticas  serían  provocadas ante la fabricación de una pandemia, que parece haber sido perfectamente planeada para esta segunda década del siglo XXI, y que entre muchos propósitos geopolíticos y económicos, también cuenta con el objetivo de ejecutar una vida virtualizada  y eliminar a quienes difícilmente podrán adaptarse a ésta, a la que el individuo contemporáneo ha sido entrenado y acoplado. La evidente desaparición del dinero en papel y metal por la moneda electrónica, el uso de los documentos configurados y las reuniones empresariales por enlace de imagen, así como el trato humano por conexión mecanizada,  abren paso de una manera más evidente, a un mundo virtual postguerra pandemial, en donde las habilidades humanas se vuelven homogéneas con pensamientos repetitivos de los memes y los mensajes en textos, que nada saben de tonos y gestos y que pasan por alto, los malos entendidos. El desempeño laboral, la actividad financiera y el comportamiento social que no sabe distinguir directrices éticas, y la actitud robotizada; han atado los sentimientos a un software, cuya única concentración emocional, -ahora será- , el perverso y deficiente servicio del interproveedor o de la red social, así como la competencia en la prontitud interactiva, y la precaución y la detección de acciones bajas, obscenas, frustradas y ocultas de quienes son criminales escondidos en la tecnología y cuyo delito tiene lagunas y deficiencias normativas o no tipificadas. Las décadas recientes nos han entrenado a la dependencia electrónica, a escupir ideas captadas a simple vista, superfluas de ingesta excesiva y sin procesos inductivos y deductivos. Se nos ha querido acostumbrar  a comer viendo la computadora y a desafiar al televisor encendido mientras checamos nuestro teléfono  celular que usamos para ya no hablar. Es claro que también aprovechamos las "benditas" ventajas y comodidades tecnológicas, sin embargo también existe la resistencia que se presentó en el momento de divorciarnos de nuestros aparatos de sonido  caducos o a la tinta por las pilas recargables. También es cierto que todo adelanto hay que agradecerlo, exprimir al máximo sus cosas benéficas y mermar sus consecuencias negativas. Sin embargo existen aspectos de la vida y de la interacción humana a las cuales no pienso renunciar; ya que siempre preferiré hacer uso del dispositivo elaborado de látex, al dispositivo que se compone con un teclado.