Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo
mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor
quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del
cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos
pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues
los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus
manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y
es que a la tristeza le gusta el sabor amargo.Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa
el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con
fuerza. Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las
raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole. Que no te agarre
desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos
fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto,
porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu
cuerpo.Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la
encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.
El arte es un reflejo de la expresión del alma. Y como tal,
refleja tanto un momento histórico, como una fantasía, como un momento
imaginario, como la alegría, el miedo, el terror y la tristeza. Más en www.somoselespectador.blogspot.com
Aida Treviño debe ser un adjetivo en el diccionario del arte, que signifique belleza, sensualidad, simpatía, carisma,pero sobretodo talento,que es lo que desborda como cantante y actriz, entre otras virtudes y cualidades artísticas.