lunes, 2 de febrero de 2015

ABELARDO CANO EN SU VOZ

Abelardo Cano Declamador, nace en Pensilvania (Departamento de Caldas en Colombia) el 19 de marzo del año 1945. Su nombre completo José Abelardo Cano Bedoya, hijo de José Abelardo y Ofelia.
Cursa sus estudios primarios en la escuela municipal y su bachillerato lo realiza en el colegio Nacional de Oriente de Pensilvania, regentado por los Hermanos de las escuelas cristianas, quienes le inculcan las primeras enseñanzas en el arte de la declamación, lo que lo lleva a intervenir anualmente en todos los concursos allí realizados, saliendo victorioso en la gran mayoría de éstos.

Muy joven se radica en Bogotá y hace sus primeras presentaciones, patrocinado por extensión cultural distrital, en el museo de arte colonial, teatro de la media torta y televisora nacional. Participa en diferentes concursos convocados por extensión cultural departamental y por patrocinadores.
Hace parte de la compañía Colombiana de teatro y variedades, lo que lo lleva a actuar y a declamar casi a diario, durante 2 años.
Por dificultades económicas se aparta de la actividad y enfoca su vida a trabajar en oficios mejor pagos, sin dejar de estudiar poesía y hacer presentaciones por hobby.
Sin embargo, de 1990 para acá declama en el concierto de "Sólo le pido a Dios", efectuado en el Estadio Atanasio Girardot de Medellín. Da un recital durante los actos conmemorativos de los 95 años de Postobón, diferentes presentaciones en la celebración de los 40 años de la Cooperativa John F. Kennedy.
Es invitado a su tierra natal, Pensilvania, cuna de declamadores, para intervenir en un encuentro de este arte. Esta intervención da pie para una nueva invitación para 2 actuaciones en la Normal de Señoritas, una para alumnas y otra para público en general.
Graba para Sonolux, empresa que lo incluye con 3 poemas en el Doble Platino "Poemas Eternos, Grandes Declamadores", al lado de Víctor Mallarino, Jorge Correa Palacio, Juan Caballero y otros. Nuevamente es incluido en un promocional navideño con el poema "El Brindis del Bohemio" compartiendo con Yolanda Rayo y Los Alfa 8. Con el título de "Por que no tomo más", lanza su primer CD, con 13 poemas.
Después de muchos años, ya jubilado, quiere retornar a las presentaciones personales para mostrarle al público amante de éste género, olvidado casi por completo a nivel nacional, sus dotes y virtudes, con la experiencia adquirida durante tantos años. 
ABELARDO  CANO, DECLAMA  CON PASIÓN  PARA RECREAR LA VIDA DE LA POESÍA UNIVERSAL.  En la voz de Abelardo Cano la poesía cobra  energía y penetra en las mentes y corazones  ansiosos de vivir de nuevo  su amor de adolescentes o sus romances frustrados por miedo a los reproches.
En su voz se recrean los labriegos cansados, los caminos callados, los arrieros pacientes y a la vez  luchadores que vieron crecer aldeas  al pisar de los cascos de mulas cimarronas y al zumbar de las hachas que golpeaban el viento con insistencia indómita.
En la voz de Abelardo Cano la poesía es vida, es presente, es pujanza que llena de emoción a quienes encantados se dejan seducir y sueñan extasiados.
En su voz cobran vida historias arrancadas de seres que  gozaron  o  seres que sufrieron  ; y también cobran vida mujeres que forjaron la lucha por su libertad, sus derechos y su  autonomía; así como los  hombres que surgieron como héroes de su época, o caballeros  de conquistas, o tal vez labradores humildes de pueblos honrados, valiosos y felices.
En la voz de Abelardo Cano se sienten los susurros, se palpan los paisajes, y también se acarician los sueños de  los niños y los besos y abrazos de los enamorados.
ABELARDO CANO: El declamador dedicado, innato y revitalizado.
El declamador que llena de pasión la poesía y la recrea haciéndola danzar como si los versos hubiesen sido escritos en  alegres pentagramas.

ABELARDO CANO BEDOYA 
EL DECLAMADOR QUE SABE LLEGAR AL ALMA DE SU PUEBLO.
 Declamar, es un arte propio de personas que vibran y palpitan en su rica sensibilidad y en su tersa ternura, el espíritu de los versos y poemas que surgen  armoniosos, de lo más profundo del ser que los cincela.
Declamar, es darle sabor delicioso y perdurable a las historias de amor, dolor, esperanza y libertad, que cabalgan en letras que danzan con ritmo, al son de la rima de versos consonantes o trovas libertinas. 
Declamar, es dar vida a la poesía, que duerme en la historia de pueblos olvidados o, en el alma de amores destrozados o, en la ilusión perdida de un náufrago engañado por una isla incierta, bordada con nubes fugaces en el horizonte.
Declamar es hacer que los versos transiten por un pentagrama de colores para que deleiten, atraigan y penetren las mentes y corazones de quienes quieren sentir agitarse su cuerpo, sus nervios y  verdades. MAS EN www.somoselespectador.blogspot.com